Política Agrícola Común: contribución de las regiones
- Fecha: 23.10.2008
- En: Nantes
La Conferencia de las Regiones Periféricas Marítimas (CRPM) celebró el pasado 23 de octubre en Nantes (Francia) un debate sobre la política agrícola y alimentaria europea en el periodo posterior a 2013. Reacciones.
En un contexto de crisis alimentaria, energética y ecológica, la PAC debe adaptarse a partir de 2013, un reto del todo crucial, máxime cuando “la agricultura no es un mercado como los demás dado que alimenta al hombre y contribuye a la preservación de los territorios” como recordó Claudio Martini, presidente de la CRPM.
La reunión del 23 de octubre en Nantes ofreció a los presidentes de los Consejos Regionales y de las regiones, así como a miembros de organizaciones agrarias y productores, la oportunidad de exponer sus puntos de vista ante la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer-Boel, y el presidente de turno del Consejo de ministros europeos de Agricultura y Pesca, Michel Barnier.
Entre la variedad de las propuestas realizadas, hubo una que puso a todos de acuerdo: hacer de la cohesión territorial europea una prioridad de la política agrícola y alimentaria del futuro, para lo cual se instó a las instituciones europeas a que sigan siendo un instrumento de regulación. “La futura PAC debe seguir siendo europea”, se oyó reiteradamente “para que producción sea sinónimo de crecimiento y productividad, garantizando al mismo tiempo la calidad de los productos y preservando la biodiversidad”.
Por su parte, la CRPM –portavoz de sus 160 regiones miembros– propuso una transferencia de las responsabilidades en materia de política territorial hacia las regiones, "ya que son las que están mejor preparadas para actuar con eficacia y reaccionar con rapidez”. El objetivo de este enfoque es valorizar los puntos fuertes de los territorios y equilibrar las ayudas teniendo en cuenta las desventajas de ciertas zonas. La CRPM también instó a las instituciones europeas a mantener una colaboración permanente (reunión anual) para asentar la posición de las regiones en el proceso de toma de decisiones comunitario.
Mientras Michel Barnier hizo hincapié en “el interés de concertarse”, afirmando su deseo de incorporar las propuestas de las regiones en la reflexión sobre la PAC post-2013, Mariann Fischer-Boel expresó una posición firme al señalar que la PAC es un proyecto europeo que supone una coordinación, ya de por sí difícil, entre los veintisiete Estados miembros. “Regionalizar sería sinónimo de distorsiones”, ha añadido la comisaria europea. Algunas producciones, como la ovina y la de algunas carnes bovinas, requieren una atención particular, “debiendo gestionarse a escala global”, subrayó por su parte la vicepresidenta del Comité de Organizaciones Profesionales Agrarias (COPA), Christine Lambert.
Entre estas dos propuestas, lo agricultores quieren que se les oiga. "Haría falta que la comunicación entre las regiones, en representación de los agricultores, y los Estados y Europa fuera más fluida” indicó Marie-Thérèse Bonneau, productora de leche en la región francesa de la Vendée. No obstante, una descentralización demasiado fuerte podría favorecer la competición entre regiones lo que a su vez "incrementaría la disparidad entre ellas”.
- Última actualización: 25.11.2008


