Van Gogh y Monticelli
- Del: 16.09.2008
- Al: 11.01.2009
- En: Centre de la Vieille Charité
Van Gogh y Monticelli: una exposición original y temeraria
Agenda
Del 12 de septiembre de 2008 al 11 de enero de 2009Práctico
Centre de la Vieille Charité, Marsella
Monticelli o el arte a contracorriente:
Declarado "nacido de padres putativos" en su nacimiento, Adolphe Monticelli (1824 - 1886) fue entregado a una nodriza en un pueblo perdido en el corazón de la Provenza alpestre. De este periodo, conservará una relación estrecha con la naturaleza. Brutalmente confrontado a la vida de la ciudad en 1835, cuando sus padres lo reconocen por fin, descubre un gusto pronunciado por el dibujo. Aprende el naturalismo de la mano de su maestro Félix Ziem y se inscribe en cursos. En 1846, abandona Marsella para ir a la capital, donde se inspira de las grandes obras de modernas de Rousseau, Delacroix, Decamps…
Su vida estará marcada por las idas y venidas entre París y Marsella, la primera por su orientalismo, la segunda por la belleza natural de sus paisajes. Pintor muy apreciado por la burguesía local marsellesa, guarda durante toda su vida un vínculo muy especial con sus amigos, Paul Guigou, Diaz, Cézanne, Ziem e incluso Camille Corot. Les Fêtes Galantes (1860 - 1870) marcan a la vez su apogeo artístico, su renombre internacional, pero también el fin de su arte triunfante. Considerado excéntrico, decadente e incluso extremo, Monticelli se retira del medio en 1871 y prosigue su obra en solitario, más allá de las críticas, conservando algunos admiradores fieles.
La obra de Monticelli es un acercamiento sutil entre romanticismo y simbolismo, donde el estilo y la audacia del pintor lo proyectan a contacorriente de los pintores reformistas de finales del siglo XIX.
Van Gogh, el pintor de múltiples facetas:
Procedente de una familia de 5 niños, Vincent Van Gogh (1853 - 1890) se sumerge en el mundo de los marchantes de arte desde su más tierna edad. De carácter excesivo y exaltado, su vida estuvo marcada a menudo por insidias, tanto en el plano privado como en el profesional. En 1886 se instala en París y conoce los impresionistas y neoimpresionistas de la época, como Seurat o Gauguin, que marcarán irremediablemente su estilo y su pintura.
Este mismo año, descubre la obra y la vida de Monticelli, que pronto se convierte en su modelo hasta el punto de que un día declara: "estoy seguro de que continúo su obra, aquí, como si fuese su hijo o su hermano, […] retomando la misma causa, continuando la misma obra y muriendo de la misma muerte". Por desgracia, Monticelli muere antes de que Van Gogh tuviera el tiempo de conocerlo. En 1888, parte hacia el Sur de Francia, donde nace toda la profundidad de su talento, en este país que él llama "el país de los tonos azules y los colores alegres".
De esta forma, ven el día los famosos Girasoles, pero también los paisajes, los senderos y los tan famosos autorretratos. Finalmente, su temperamento inestable y depresivo le llevará a la locura, después al suicidio en 1890.
Su obra es una mezcla inclasificable, en la frontera del fauvismo, el impresionismo y el realismo.
- Última actualización: 08.10.2008

